Comienza una aventura inolvidable hacia el corazón de Asia Central. Tras despegar desde tu ciudad de origen pondrás rumbo a Uzbekistán, la legendaria tierra de la Ruta de la Seda. Será una noche de viaje que marcará el inicio de un recorrido entre ciudades históricas, mezquitas de azulejos turquesa y algunos de los monumentos más impresionantes del mundo islámico.
Bienvenido a Bujará, una de las ciudades más fascinantes de la Ruta de la Seda y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tras el desayuno comenzarás un recorrido entre fortalezas, mezquitas y madrasas que han permanecido prácticamente intactas durante siglos. Al caer la tarde vivirás una de las experiencias más especiales del viaje: un espectáculo de música, danza y trajes tradicionales en el histórico patio de la Madrasa Nadir Devonbegi, donde la cultura uzbeka cobra vida en un escenario incomparable.
Alojamiento en Bujará.
La jornada continúa descubriendo la esencia de Bujará, recorriendo antiguos bazares cubiertos donde durante siglos comerciaron mercaderes llegados de Oriente y Occidente. Conocerás elegantes madrasas, tranquilos estanques y el espectacular palacio de verano de los emires, una sorprendente mezcla de arquitectura oriental y europea que pone el broche perfecto a un día lleno de historia.
Tras una mañana tranquila pondrás rumbo a Jiva a bordo del moderno tren uzbeko. Al llegar descubrirás una ciudad que parece detenida en el tiempo. Sus murallas de adobe y sus minaretes anuncian la llegada a uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Asia Central.
Hoy recorrerás una auténtica ciudad medieval amurallada donde cada calle parece sacada de un cuento de Las mil y una noches. Jiva sorprende por su excelente estado de conservación y por la belleza de sus minaretes, palacios y patios interiores. Pasear por Ichan-Kala es viajar varios siglos atrás y comprender la importancia que tuvo este enclave en la Ruta de la Seda.
La ruta continúa hacia Samarcanda, probablemente la ciudad más famosa de Asia Central. Durante el trayecto comenzarás a imaginar los monumentos que hicieron de esta ciudad la joya del imperio de Tamerlán y uno de los destinos más legendarios del mundo.
Samarcanda supera cualquier expectativa. Sus cúpulas azules, gigantescas madrasas y monumentos convierten la ciudad en uno de los lugares más espectaculares del planeta. Al anochecer vivirás uno de los momentos más memorables del viaje cuando la Plaza del Registán se ilumine, ofreciendo un espectáculo de luz que realza toda la belleza de este icono de la Ruta de la Seda.
La última ciudad del viaje combina la tradición oriental con el dinamismo de una gran capital moderna. Descubrirás antiguos complejos religiosos, mercados llenos de vida y uno de los metros más bonitos del mundo, donde cada estación está decorada como una auténtica obra de arte.
Tras el desayuno llega el momento de despedirse de Uzbekistán. Regresarás con la mochila llena de recuerdos de una ruta inolvidable por ciudades legendarias, monumentos Patrimonio de la Humanidad y paisajes que durante siglos fascinaron a comerciantes y viajeros de la Ruta de la Seda.
La moneda oficial es el Som uzbeko (UZS).